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BECAS DE VERANO DE 2015: LAS EXPERIENCIAS DE CINCO BECARIOS

Oriundos de las ciudades de Formosa, Córdoba, Buenos Aires, Neuquén (Argentina) y Lima (Perú), cinco becarios respondieron un cuestionario del Área de Comunicación del Instituto Balseiro antes de regresar a sus ciudades. El fin fue que los jóvenes contasen brevemente sus experiencias en la edición 2015 del programa “Becas de Verano”. Ellos son: Julián Medina, Franco Zanotto, Juan Francisco Döppler, Natasha Sanchez Pascal y Andrés Eduardo Llacsahuanga Allcca.

Fecha de publicación: 09/03/2015

 

EN BUSCA DE LA PSEUDOELASTICIDAD

Julián Medina tiene 23 años y es un estudiante formoseño de la carrera de Ingeniería Electromecánica, en la Universidad Nacional del Nordeste (Resistencia, Chaco). Realizó su estadía en el Departamento de Física de Metales del edificio de Ciencia y Tecnología de Materiales del Centro Atómico Bariloche.

“Estudiamos los efectos de nano-precipitados de Ni-Al en aleaciones que presentan pseudoelasticidad de Fe-Mn-Al-Ni. Preparamos varias muestras de la aleación y las sometimos a tratamientos térmicos a una temperatura específica durante diferentes tiempos de exposición”, contó Medina. Y agregó: “Después a esas muestras les realizamos diversos ensayos: medición de resistividad eléctrica y dilatometría en función de la temperatura, además de ensayos mecánicos para ver si las muestras presentaban comportamiento pseudoelástico”.

El joven destacó que los resultados obtenidos fueron positivos, y que las mediciones de los ensayos realizados a las muestras con tratamiento térmico de mayor duración presentaron comportamiento pseudoelástico.

Ante la consulta de su balance sobre la beca, Medina respondió que lo que más le gustó fue conocer a “un gran grupo de gente con pasión por la ciencia y la tecnología, gente con muchas ganas de aprender y enseñar”. También resaltó que le gustó mucho la experiencia de llevar a la práctica conocimientos obtenidos durante su carrera. “Me voy con muchas ganas de seguir aprendiendo, recuerdos muy buenos de lo vivido y por supuesto muchos amigos nuevos”, dijo. Y concluyó con un agradecimiento a los coordinadores del programa y a los directores de su trabajo de investigación: Paulo La Roca, Marcos Sade y Alberto Baruj.

EXPERIMENTANDO CON “CERNETS”

Franco Zanotto es cordobés, tiene 22 años y es Licenciado en Química (recibido en diciembre 2014) por la Universidad Nacional de Córdoba. Realizó sus prácticas en el laboratorio de caracterización de materiales, bajo la dirección de Corina Chanquía, y su investigación giró en torno al “desarrollo de Cermets Nanocristalinos Mesoporosos para Celdas IT-SOFC”.

“Nos planteamos como objetivo fabricar un material para poder usar como ánodo en celdas de combustible del tipo IT-SOFC (de Intermediate Temperature Solid Oxide Fuel Cell). Las celdas de combustible son dispositivos electroquímicos que permiten obtener energía eléctrica directamente a partir de hidrógeno o gas natural con una eficiencia mucho mayor a la que se puede obtener mediante combustión directa”, explicó el joven. Y detalló que utilizaron una mezcla entre un material cerámico y un metal que se denomina “cernet” y que tiene la capacidad de otorgar los electrones y los átomos de oxígeno necesarios para la reacción química que genera energía.

“También es necesario que el material esté formado por cristales nanométricos porque eso da lugar a la formación de poros muy pequeños en el material a través de los cuales puede circular el gas combustible y permite una unión íntima entre los componentes”, explicó Zanotto. Y afirmó que desarrollaron un método muy simple, que consiste en mezclar dos reactivos poco a poco para obtener este material con las cualidades deseadas. Para caracterizarlo, utilizaron técnicas como difracción de rayos X y microscopía electrónica.

Con respecto a la beca en general, el joven expresó que le gustó que en el CAB hay equipos interdisciplinarios, donde confluyen personas con distintas formaciones. “Lo más importante que me llevo es el grupo de amigos que hice, gente de todas partes y con muchas ideas muy heterogéneas que generaron una convivencia muy interesante”. En el futuro, le interesa dedicarse a la ciencia de materiales. “La investigación científica es un trabajo ideal, porque todos los días uno se encuentra con cosas nuevas y es imposible aburrirse. No es fácil, requiere concentración y creatividad, y por eso es exactamente el tipo de desafío que me estimula personalmente”, concluyó.

ALEACIÓN DE ALTA ENTROPÍA

Juan Francisco Döppler es porteño, tiene 23 años y es estudiante de la Licenciatura en física de la Universidad de Buenos Aires. Realizó su proyecto en el Laboratorio de Fisicoquímica de materiales del CAB.

En pocas palabras, el joven contó que en su trabajo buscó sintetizar por molienda mecánica una aleación de alta entropía, que consiste en “una aleación de varios elementos en composiciones iguales que deben su estabilidad al desorden”. Aunque no dio detalles sobre los resultados de su investigación.

“Lo que más me gustó de la beca fue el ambiente en general: el grupo de trabajo, la convivencia con los chicos, y el laburo de los coordinadores fue genial”, dijo. Y destacó que le gusta la ciencia porque se tiene “la posibilidad de entender, o creer que entiende, cómo o por qué funciona de la manera que funciona alguna pequeña parte de la naturaleza, y pensar para qué puede aplicarlo”. En el futuro se ve haciendo investigación aplicada en física, aunque aún no decidió en qué tema.

MOLINOS DE INTERMETÁLICOS

Natasha Sánchez Pascal tiene 24 años, y es estudiante de Ingeniería química en la Universidad Nacional del Comahue (de Neuquén Capital). Realizó un “estudio microestructural y calorimétrico de intermetálicos de Cu-Al obtenidos por molienda reactiva”.

“Uno de los objetivos fue caracterizar las muestras antes y después de realizarles un tratamiento térmico. Estudiamos la estabilidad de las fases presentes y la posibilidad de generar nuevas fases. Además, estudiamos la evolución de una molienda en un nuevo molino, y exploramos la posibilidad de formar un intermetálico de Cu-Al”, contó Sánchez Pascal. Y agregó que en las muestras tratadas térmicamente, observaron diferencias morfológicas y lograron identificar la presencia de nuevas fases.

“En las muestras obtenidas utilizando el nuevo molino no hubo detección de la formación de un intermetálico para los tiempos de molienda empleados, sin embargo se identificó la coexistencia de Cu y Al en una misma partícula”, sintetizó.

Con respecto a su experiencia en el programa de Becas de Verano, la joven expresó que lo que más le gustó fue trabajar con “profesionales muy generosos a la hora de compartir sus conocimientos y avances científicos con nosotros”. Y agregó: “También me encantó tener la posibilidad de utilizar los equipos con los que cuenta el Centro Atómico Bariloche”. Y concluyó que le gustaría realizar estudios de posgrado para iniciar una carrera de investigación científica, ya que en este campo se presentan nuevos desafíos cada día.

FABRICACIÓN DE SÚPERREDES

Andrés Eduardo Llacsahuanga Allcca es egresado de la carrera de Ingeniería Física de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), de Lima, Perú. Hizo su estadía en el Laboratorio de Bajas Temperaturas del Centro Atómico Bariloche. Su trabajo consistió en el crecimiento y la caracterización de superredes (apilamientos de películas delgadas) de niobio-boro. “El objetivo del trabajo fue fabricar las superredes exitosamente, fabricar dispositivos hechos de la superred usando litografía óptica y electrónica, caracterizar las interfases de las superredes usando reflectividad de rayos X y medir las propiedades relacionadas a la superconductividad de estas muestras (el niobio es superconductor a 9.2 K)”, contó el joven.

“Obtuve una correcta fabricación de las superredes y de los dispositivos basados en ellas. Además pude observar que las superredes eran superconductoras a temperaturas bajas (6 o 7 K) y además ver como la superconductividad era afectada por campos magnéticos y corrientes aplicadas”, detalló Llacsahuanga sobre los resultados de su proyecto. El joven ya había participado en 2013 de la Escuela Balseiro, otro programa de extensión universitaria del Instituto Baleseiro (ver aquí, para más información).

Ante la consulta sobre qué fue lo más le gustó de su Beca de Verano, respondió que le interesó mucho aprender sobre las distintas técnicas que se usaron para realizar el trabajo. Entre ellas: técnicas para crecer películas delgadas (sputtering), fabricar dispostivos de tamaños micrométricos (litografías en sala limpia), rayos X y mediciones a bajas temperaturas de propiedades eléctricas.

“Me gusta investigar porque en el transcurso de una investigación se aprende bastante y además se requiere de pensar de formas distintas a lo que uno acostumbra. Me agrada intentar dar una explicación a los datos que obtengo y luego realizar algún experimento que verifique o refute mi hipótesis”, contó ante la consulta de por qué le gusta dedicarse a la ciencia. En el futuro, el joven planea realizar estudios de posgrado en el campo de la nanotecnología.

Link a la nota sobre principal: Becas de Verano 2015: participaron 15 jóvenes de todo el país (09/03/2015).

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Área de Comunicación Institucional

Instituto Balseiro

San Carlos de Bariloche, 09/03/2015

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